La base de maquillaje queda uniforme cuando la piel está bien preparada, se aplica poca cantidad y se distribuye poco a poco, empezando desde el centro del rostro hacia el exterior, tanto si trabajas con esponja como con brocha o con los dedos. Si el resultado queda a rayas o con algunas zonas más gruesas que otras, casi siempre se debe a que se ha aplicado demasiado producto de una vez o a que se ha hecho el movimiento sin seguir una dirección constante. Los siguientes pasos recorren toda la secuencia, desde la preparación de la piel hasta la fijación del maquillaje, con las adaptaciones específicas para cada herramienta.
- Prepara la piel limpia e hidratada unos minutos antes, mientras la crema se absorbe por completo.
- Empieza con poca cantidad y añade una segunda capa solo donde realmente necesites más cobertura.
- Aplica desde el centro del rostro hacia el exterior y, después, difumina bien en la línea de la mandíbula y hacia el nacimiento del pelo.
- Comprueba el resultado con luz natural, no solo frente al espejo con luz artificial, antes de dar por terminada la aplicación.
- Fija con un poco de polvos, sobre todo en las zonas con exceso de sebo.
Por qué la base de maquillaje queda irregular o a rayas
La razón más frecuente por la que la base de maquillaje queda desigual es la cantidad: si aplicas más de lo que la piel necesita desde la primera capa, el producto se acumula en las líneas finas o en los bordes de la zona maquillada, en lugar de distribuirse en una capa fina. Otra razón es la dirección de aplicación: cuando la esponja o la brocha se mueve al azar, sin seguir un recorrido repetido, quedan marcas visibles justo donde la herramienta se ha detenido o ha cambiado de dirección. Por último, una piel sin preparar —demasiado seca o con exceso de sebo en la zona T— hace que el producto se adhiera de manera irregular, por mucho cuidado que pongas en la técnica. Las siguientes secciones tratan cada una de estas causas en el orden en que aparecen durante la aplicación.
Cómo preparar la piel antes de aplicar la base
Un resultado uniforme empieza con la piel limpia e hidratada, porque la base de maquillaje se asienta de manera diferente sobre una superficie que no está preparada (fuente: Base de maquillaje (cosmética), Wikipedia). Después de aplicar tu crema hidratante habitual, espera unos minutos a que se absorba por completo: si la piel aún está húmeda, la base de maquillaje resbala en lugar de adherirse y la aplicación resulta más difícil de controlar. Estos minutos de espera marcan la diferencia entre una capa que se difumina fácilmente y otra que se mueve bajo la esponja o la brocha. Para conocer en detalle los pasos de cuidado previos al maquillaje, incluido el orden de los productos, la guía sobre qué aplicar en la piel antes de la base de maquillaje entra en más detalles de los que necesitamos aquí.
Cuánta base de maquillaje aplicar en el rostro
Una primera capa fina aplicada por todo el rostro crea una base uniforme sin recargar la piel. A partir de ahí, añade producto solo donde quieras más cobertura —normalmente en la zona central, alrededor de la nariz y en la frente, donde las rojeces o las manchas son más visibles— en lugar de repetir la capa por toda la superficie. Esta aplicación gradual, añadiendo capas solo donde hace falta, es la razón por la que una misma fórmula puede quedar natural un día y ofrecer más cobertura otro, sin que tengas que cambiar de producto.
Aplicación paso a paso: del centro del rostro hacia el exterior
Sea cual sea la herramienta, coloca puntos de producto en la frente, las dos mejillas, la nariz y la barbilla; después, difumínalos desde el centro del rostro hacia el nacimiento del pelo y las orejas. Esta dirección importa más que la herramienta elegida: si el movimiento empieza siempre en la zona central y va hacia el exterior, los bordes de la capa quedan finos y se funden con la piel sin maquillar, en lugar de formar una línea visible.
Con una esponja húmeda
Una esponja humedecida antes de usarla absorbe menos producto que una seca, así que la base de maquillaje se queda en la piel en lugar de perderse en el material, y el resultado es más uniforme (fuente: Base de maquillaje (cosmética), Wikipedia). Escurre el exceso de agua antes de recoger producto y aplícalo dando pequeños toques, en vez de extenderlo de forma continua: los toques ayudan a que el producto se adhiera a la piel sin arrastrar la capa ya aplicada.
Con una brocha
Para una base de maquillaje líquida, una brocha de pelo sintético absorbe menos producto que una de pelo natural, lo que reduce el riesgo de que queden marcas visibles (fuente: Base de maquillaje (cosmética), Wikipedia). Para conseguir una cobertura completa y uniforme, se menciona específicamente una brocha tipo kabuki —de pelo denso y corte plano— para este tipo de producto (fuente: Brocha de maquillaje, Wikipedia). Haz pequeños movimientos circulares en la zona central y, después, pasa a movimientos más largos desde el centro hacia el exterior para difuminar.
Con los dedos
Aplicar la base con los dedos limpios tiene una ventaja: el calor de la piel la templa ligeramente, lo que ayuda a difuminar los bordes de forma natural (fuente: Base de maquillaje (cosmética), Wikipedia). En cambio, este método es más difícil de controlar cuando quieres una cobertura alta o perfectamente uniforme por todo el rostro, porque depende mucho de la presión que apliques. Si eliges los dedos, mantén la capa fina y comprueba a menudo el resultado desde distintos ángulos.
Si quieres comparar con más detalle la esponja, la brocha y los dedos, y conocer las ventajas y limitaciones de cada herramienta para distintos acabados, la guía dedicada a aplicar la base de maquillaje con distintas herramientas entra en más detalles que el resumen anterior.
Difuminar los bordes: la línea de la mandíbula y el nacimiento del pelo
El error que más se nota con luz natural no suele estar en la mejilla, sino en la línea de la mandíbula y hacia el cuello, donde muchas personas dejan de difuminar demasiado pronto. Continúa el movimiento suavemente por debajo de la línea de la mandíbula y hacia el cuello, con poco producto, para que la transición no se note cuando muevas la cabeza o la luz venga de un lado. Antes de dar por terminada la aplicación, comprueba el resultado junto a una ventana o en el exterior, no solo frente al espejo del baño con luz artificial: la iluminación artificial de interior suele ocultar justo las líneas de demarcación que la luz natural deja al descubierto.
Cómo fijar el maquillaje
Aplicar una capa fina de polvos fijadores sobre la base de maquillaje ayuda a estabilizar la capa de debajo y reduce las grietas o líneas que aparecen a lo largo del día (fuente: Polvos faciales, Wikipedia). No necesitas una capa gruesa: basta con poco producto, aplicado sobre todo en la zona T o en otras zonas con exceso de sebo. Cuánto dura el maquillaje depende de tu tipo de piel y de tu actividad durante el día —el calor, la transpiración o tocarte la cara con frecuencia— más que solo del producto utilizado, así que los resultados varían de una persona a otra incluso con la misma fórmula.
Una vez que tengas clara la secuencia —piel preparada, poca cantidad, aplicación del centro hacia el exterior, difuminado de los bordes y fijación—, puedes probar estos pasos con uno de los tonos de la gama de bases de maquillaje líquidas DIVAZ si quieres poner a prueba la técnica con una fórmula nueva. Y si el tono que ya usas queda demasiado claro o demasiado oscuro en las fotos, la guía para corregir un tono inadecuado explica cómo ajustar el resultado sin cambiar todo el envase, mientras que la guía para identificar el subtono te ayuda a elegir mejor la próxima vez.