Un maquillaje de novia natural se consigue con cuatro pasos que se aplican en un orden concreto: una prebase ligera pensada para el flash, un colorete en crema aplicado en una capa fina, un iluminador discreto en los puntos adecuados y, por último, un gloss que se retoca a lo largo del día. Seguir este orden evita el efecto máscara en las fotos y deja respirar la piel, siempre que se prepare un pequeño neceser de retoque en lugar de confiar en que un producto aguante por sí solo desde la mañana hasta la noche.
- La prebase también se elige teniendo en cuenta el flash: algunos filtros minerales y algunos polvos reflejan la luz y crean un velo blanco en las fotos.
- El colorete en crema se aplica antes que cualquier polvo, porque es más graso; aplicar polvos encima ayuda a que dure más sin borrar el efecto luminoso.
- Un iluminador de acabado suave queda más natural en las fotos que uno con acabado brillante o nacarado, que puede acentuar ese mismo efecto de velo.
- El gloss se reaplica a lo largo del día después de las comidas y los besos, en lugar de buscar una duración ilimitada.
Antes de empezar: una base que dure sin resultar pesada
Cuándo hacer la prueba de maquillaje
Hacer una prueba de maquillaje unas dos semanas antes de la boda deja tiempo para ajustar el tono de la base de maquillaje, la cantidad de colorete y el resultado del iluminador bajo una luz parecida a la del día de la boda, en lugar de descubrir esos detalles a última hora (fuente: The Perfect Bridal Beauty Guide, WebMD). La misma fuente recomienda evitar los tratamientos agresivos, como un peeling o una dermoabrasión, durante el mes previo, para dar tiempo a que la piel recupere un aspecto uniforme y evitar el riesgo de rojeces ese mismo día.
La elección de la prebase también influye directamente en las fotos con flash. Los filtros minerales presentes en algunos protectores solares, como el dióxido de titanio y el óxido de zinc, reflejan la luz del flash igual que reflejan los rayos UV, lo que produce el velo blanco que a veces se ve en las fotos de boda; la sílice presente en muchos polvos tiene un efecto parecido (fuente: How To Prevent Makeup Flashback In Photos, L'Oréal Paris). Si la prebase se va a usar para muchas fotos con flash, merece la pena probar el resultado antes del día de la boda, en lugar de descubrirlo en las primeras fotos.
El colorete en crema, para una piel que respira
Un colorete en crema como Blush Stick Signature se aplica directamente sobre el pómulo y se difumina con la yema del dedo en unos segundos para conseguir un acabado mate y aterciopelado. Basta una capa fina para obtener un tono discreto de día, y siempre se puede añadir más color en el mismo punto para un resultado más marcado por la noche.
El orden de aplicación importa: por lo general, las texturas en crema se aplican antes que los polvos, porque son más grasas y se funden mejor sobre la piel desnuda. Añadir después una capa de polvos ayuda a que dure más sin borrar el aspecto luminoso de la crema que hay debajo (fuente: How To Apply Powder Blush Like A Makeup Artist, Charlotte Tilbury). Para una novia que quiere que la piel respire en lugar de conseguir un acabado empolvado uniforme, la crema por sí sola ya basta para buena parte del día.
Un iluminador discreto en lugar de un efecto brillante
El iluminador se aplica en la parte alta de los pómulos, el arco de la ceja y el puente de la nariz; después se difumina con el colorete para que ambos colores se fundan en un degradado continuo, en lugar de quedar como dos zonas separadas. No sustituye al colorete: aporta luz, no color, y funciona mejor como un toque final discreto que como un efecto por sí solo.
El acabado merece tanta atención como la prebase. Un acabado brillante o muy nacarado puede acentuar con el flash un efecto de velo parecido al que crean los filtros minerales y la sílice de los polvos, por un motivo similar: la luz se refleja con más intensidad en las partículas brillantes. Un iluminador de acabado suave y cremoso, como Highlighter Pearl, queda más natural en las fotos y encaja mejor con un look pensado para mantener un aspecto natural.
Un gloss que mantiene un aspecto natural de la mañana a la noche
Un gloss ligero completa la rutina sin dejar los labios rígidos ni marcarse demasiado en las fotos de cerca. Un tono como este Lip Gloss se aplica en una o dos pasadas, directamente o sobre un perfilador de labios si se quiere definir más el contorno.
Las comidas, las bebidas y los besos hacen que cualquier producto para labios pierda parte de su color, gloss incluido. Por eso, es mejor llevar el tubo en el neceser de retoque y reaplicarlo en unos segundos entre un momento y otro del día que buscar un producto que, supuestamente, dure desde el primer hasta el último instante sin necesidad de retocarlo.
El neceser de retoque para mantener el maquillaje todo el día
Qué llevar en el pequeño neceser de retoque
Una vez seco, un spray fijador forma una película fina y transpirable sobre la piel que ayuda al maquillaje a resistir mejor el sudor, el sebo y los roces del día. No es una película impermeable en sentido estricto, pero sí ayuda a prolongar la duración de un maquillaje bien aplicado (fuente: Does Setting Spray Work?, Laura Mercier).
Para controlar los brillos que aparecen a lo largo del día, presiona un papel matificante sobre la zona brillante y retíralo de un gesto firme, sin frotar. Así se elimina el exceso de sebo sin desplazar la base de maquillaje ni los polvos de debajo. Frotar en lugar de presionar tiene el efecto contrario: el papel provoca fricción y puede extender el maquillaje en lugar de matificarlo (fuente: Does Blotting Paper Actually Work?, Pleasing Care).
Para las pestañas, una fórmula resistente al agua, o incluso una fórmula tubing para los ojos sensibles, aguanta mejor las lágrimas, el sudor y los besos que una máscara de pestañas clásica, pensada para un uso más habitual (fuente: Expert Tips for Long-Lasting Wedding Makeup, Amaterasu). Aun así, la duración real del conjunto depende del tipo de piel, el tiempo y el nivel de actividad durante el día: conviene tenerlo en cuenta, en lugar de esperar una duración fija de cualquier producto.
Con estos cuatro pasos y un pequeño neceser de retoque, la rutina es la misma de la mañana a la noche: el colorete en crema aporta color, el iluminador da luz y el gloss pone el toque final, con los retoques que hagan falta a lo largo de las horas. Para otras ocasiones, como el maquillaje de una madrina o una invitada, las demás guías de maquillaje del blog detallan rutinas adaptadas a cada papel.