Una uña que de pronto tiene otro aspecto —una mancha blanca, una raya oscura, un surco o un borde levantado— suele deberse a una pequeña lesión o al ciclo normal de crecimiento de la uña, no a una enfermedad. Aun así, hay varios patrones a los que conviene prestar atención: una raya oscura que no se desplaza o se extiende también a la piel alrededor de la uña, la piel enrojecida e hinchada o una uña que se separa del lecho y cambia de color sin que recuerdes haberte hecho daño. Este resumen clasifica los cambios más comunes según lo que realmente ves en la uña —el color, la textura, la forma y el estado de la piel de alrededor— y explica en cada caso cuándo se trata de algo habitual y cuándo es más prudente que te la examine un profesional.
- Las manchas blancas en las uñas suelen aparecer tras un pequeño golpe y desaparecen por sí solas a medida que la uña crece, en unos meses.
- Una raya oscura bajo la uña, sobre todo si también se extiende a la piel de alrededor, debe consultarse con un profesional, porque no es posible valorar con fiabilidad un cambio de pigmentación a simple vista.
- La piel enrojecida, hinchada o dolorida alrededor de la uña, y una uña que se levanta o se desmenuza, son motivos para acudir al médico, no para cubrirla con esmalte.
- Hasta que alguien haya examinado el cambio, no apliques esmalte, gel ni uñas postizas adhesivas sobre la uña afectada.
Cambios de color que, por lo general, no son motivo de preocupación
De los cambios de color, el más frecuente es precisamente el que a primera vista parece más llamativo y, sin embargo, suele ser el menos grave.
Manchas blancas (leuconiquia)
Las pequeñas manchas o rayas blancas en la lámina ungueal son habituales y, por lo general, inofensivas, según Cleveland Clinic. La causa más frecuente es un pequeño golpe en la uña, morderse las uñas o llevar calzado ajustado, no una enfermedad (fuente: White Spots on Nails (Leukonychia) — Cleveland Clinic). Como la mancha se forma en el punto donde estaba creciendo la uña cuando se produjo la lesión, va avanzando hacia el borde a medida que la uña crece y acaba desapareciendo; suele tardar meses, no días.
Aun así, conviene que te examinen las manchas si aparecen junto con otros síntomas nuevos en la uña —fragilidad, cambio de color o surcos— o con problemas generales, como debilidad, cansancio, visión borrosa, confusión o dificultad para respirar; también si las manchas no desaparecen después del tratamiento.
Cambios de color por los que conviene acudir al médico
En otros cambios de color es más frecuente que esté indicada una visita al médico, porque pueden estar relacionados con procesos que no se reconocen con solo mirarlos.
Una raya oscura bajo la uña
Los médicos evalúan una raya oscura que recorre la uña (melanoniquia) según la llamada regla ABCDEF: tienen en cuenta la edad del paciente, el ancho de la raya, los cambios de color a lo largo del tiempo, el dedo afectado, la extensión del pigmento a la piel de alrededor y los antecedentes familiares de tumores cutáneos. El pigmento que sobrepasa el borde de la uña y llega a la piel de alrededor —el llamado signo de Hutchinson— es, según la literatura especializada, una señal importante, aunque no concluyente, de que un profesional debe evaluar la raya cuanto antes (fuente: Melanonychia — PubMed Central). No se trata de que te diagnostiques la raya por tu cuenta, sino de que sepas por qué el médico le presta especial atención y de que no te guardes para ti una raya nueva o que esté cambiando.
Coloración amarilla, verde u oscura
Una coloración de la uña distinta de la habitual —ya sea amarillenta, verdosa o más oscura— que aparece junto con un engrosamiento o desmenuzamiento de la uña suele ser, según Guy's and St Thomas' NHS Foundation Trust, más bien un síntoma de una infección fúngica de la uña que una cuestión estética: la coloración, el engrosamiento y la fragilidad se encuentran entre los signos típicos que provoca esta infección (fuente: Fungal nail infections — Guy's and St Thomas' NHS Foundation Trust).
Textura: surcos y hoyuelos
La superficie de la uña a veces revela más que su color, sobre todo si aparecen surcos marcados o pequeños hoyuelos.
Surcos profundos (líneas de Beau)
Los surcos horizontales profundos que atraviesan la uña, llamados líneas de Beau, indican el lugar donde el crecimiento de la uña se detuvo temporalmente debido a una enfermedad, fiebre o lesión, según la American Academy of Dermatology (fuente: 12 nail changes a dermatologist should examine — AAD). A medida que la uña crece, el surco avanza hacia el borde y acaba desapareciendo por sí solo.
Pequeños hoyuelos
Los pequeños hoyuelos, como si estuvieran hechos con una aguja (pitting), se relacionan con más frecuencia con enfermedades de la piel, como la psoriasis, la dermatitis atópica o la alopecia areata, que con el desgaste habitual de la uña, según la misma fuente.
Forma de la uña: curvatura y forma de cuchara
Los cambios de forma se desarrollan lentamente, a lo largo de meses o años, por lo que a menudo las personas no se dan cuenta hasta pasado un tiempo. La curvatura progresiva de la uña alrededor de la punta ensanchada del dedo (los llamados dedos en palillo de tambor o clubbing) se desarrolla a largo plazo y suele asociarse con problemas pulmonares, cardíacos, hepáticos o digestivos, según la AAD. No es un diagnóstico que puedas hacerte por tu cuenta, sino un hallazgo que vale la pena mencionar al médico (fuente: 12 nail changes a dermatologist should examine — AAD). Una uña fina, hundida y curvada hacia dentro (en forma de cuchara, coiloniquia) suele describirse en la información sanitaria de acceso general como algo más relacionado con la falta de hierro que con el cuidado de las uñas; si además tienes cansancio o palidez, conviene comentarlo con el médico.
La piel y la estructura alrededor de la uña
El estado de la uña está estrechamente relacionado con la piel que la rodea y con lo bien que se mantiene adherida al lecho ungueal.
Piel enrojecida e hinchada alrededor de la uña
La piel del borde de la uña que se enrojece, se hincha, está caliente al tacto o duele (paroniquia) es, según el NHS, uno de los motivos habituales para acudir al médico de cabecera, sobre todo si empeora o aparece pus (fuente: Nail problems — NHS).
Uña engrosada, quebradiza o que se desprende
Una uña que se engrosa, se ablanda, se desmenuza o se desprende del lecho ungueal suele ser, según la misma fuente de Guy's and St Thomas', un síntoma de una infección fúngica más que un problema estético, y al principio normalmente no duele; por eso es fácil no darse cuenta.
Cuándo no conviene esperar para que te examinen la uña
La siguiente tabla reúne en un solo lugar los cambios de los capítulos anteriores para que no tengas que volver a buscarlos en el texto. Las uñas abiertas en capas y quebradizas son tan frecuentes que merecen un artículo detallado propio; si es tu caso, encontrarás las causas y los cuidados en un artículo aparte sobre las uñas que se abren en capas y sus causas.
| Qué ves | Lo habitual | Cuándo acudir al médico |
|---|---|---|
| Manchas blancas en la uña | pequeña lesión en la uña; crecen hacia el borde | aparecen varias sin que haya habido una lesión, o no desaparecen |
| Raya oscura bajo la uña | poco frecuente; requiere evaluación | es nueva, cambia o se extiende a la piel de alrededor |
| Coloración amarilla, verde u oscura con engrosamiento | infección fúngica | empeora, duele o no desaparece |
| Surcos profundos (líneas de Beau) | aparecen tras una enfermedad o lesión; crecen hacia el borde | se repiten sin causa aparente |
| Pequeños hoyuelos | a menudo relacionados con enfermedades de la piel | aumentan junto con problemas en la piel |
| Curvatura de la uña (clubbing) | se desarrolla a lo largo de meses o años | siempre vale la pena mencionarla al médico |
| Uña en forma de cuchara | a menudo relacionada con la falta de hierro | si va acompañada de cansancio o palidez |
| Piel enrojecida e hinchada alrededor de la uña | irritación leve | empeora, duele o hay pus |
| Uña engrosada, quebradiza o que se desprende | infección fúngica | duele o no mejora con los cuidados habituales |
Qué hacer antes de que te la examinen
Si la uña duele, está hinchada, tiene una coloración llamativa o se está separando del lecho ungueal, primero pide que te la evalúen y solo después aplícale esmalte, gel o uñas postizas adhesivas: cubrirla no soluciona la causa del cambio y, además, impide darte cuenta de si está empeorando. Mantén esa uña corta, limpia y a la vista; así podrás ver fácilmente si la situación mejora o no.
Si las uñas están bien

Para las uñas que ya se han examinado y están sanas, el set de uñas postizas adhesivas Nude es una forma de probar otro aspecto sin esmalte ni gel; además, se puede retirar fácilmente cuando quieras cambiar. También encontrarás más información sobre los distintos temas de este capítulo, desde los surcos hasta los cambios de color, en otros artículos del blog sobre el cuidado de las uñas.